Un día, Rosa Parks viajaba en autobús. Los afroamericanos debían sentarse en la parte trasera del autobús de acuerdo a la ley en ese momento. Rosa no cedió su asiento en el sector delantero del autobús, así que la llevaron a la prisión.
Rosa y otras personas se negaron a viajar en autobús hasta que se cambiara la ley. La ley se modificó gracias a ellos. Desde entonces, todos pudieron sentarse donde quisieran en el autobús.
Siempre recordaremos a Rosa Parks como alguien que quería un trato justo para todos. |