No tienes que recorrer las 4,000 millas de la Gran Muralla China para ver por qué se la considera una de las maravillas del mundo. En lugar de eso, puedes visitar un lugar llamado Simatai, que se está a unas cuantas horas de Beijing, la capital de China. Las personas que visitan este tramo de 6 millas de largo de la Gran Muralla, pueden apreciar desde allí la mayoría de las características de toda la muralla.
El Puente al Cielo es largo y angosto (menos de dos pies de ancho en algunos lugares) y la Escalera Celestial es tan empinada que algunos excursionistas se trepan gateando para subirla.
Los guardias en las torres vigía usan señales de humo o disparos para transmitir alertas a lugares muy lejanos.
La Torre del Hada se ubica en una de las partes más altas y más peligrosas de la Gran Muralla.
El agua de una parte del lago es caliente y en la otra parte es fría, debido a que el agua de las dos fuentes proviene de diferentes orígenes.